Aunque en cada ciclo del curso está desarrollado de manera más extensa, te mostramos algunas de las técnicas de elaboración, acabado, decoración y cocción de las piezas cerámicas:
ELABORACIÓN DE LA PIEZA
Pellizco: esta técnica consiste en dar forma a la arcilla pellizcándola entre el pulgar y los dedos. Se utiliza a menudo para crear formas pequeñas y huecas, como cuencos, tazas y vasijas. Es una técnica excelente para que los principiantes se familiaricen con la arcilla y controlen su forma.
Urdido: El enrollado consiste en extender largas y finas cuerdas de arcilla y apilarlas para crear una forma. Los rollos pueden dejarse a la vista para conseguir un efecto texturizado, o pueden alisarse y mezclarse para crear una superficie sin juntas. Esta técnica es adecuada para construir formas más grandes y complejas, como jarrones o esculturas.

Placas: La construcción de losas consiste en extender láminas planas y uniformes de arcilla y, a continuación, cortarlas y ensamblarlas para darles la forma deseada. Con ellas se pueden crear cajas, cilindros o estructuras más complejas. Esta técnica es ideal para crear formas geométricas y requiere una cuidadosa atención al detalle para garantizar que los bordes y las esquinas estén bien alineados.

Modelado: El esculpido es el proceso de dar forma y tallar la arcilla a mano o utilizando diversas herramientas. Esta técnica permite un alto grado de detalle y se utiliza habitualmente para crear figuras, bustos y otras formas complejas. La escultura requiere paciencia, práctica y un buen ojo para las proporciones y la forma.
Torno: Es el proceso de dar forma a la arcilla en un torno de alfarero. Mientras el torno gira, el artista utiliza las manos para manipular la arcilla y darle la forma deseada. Suele utilizarse para crear objetos simétricos y redondos, como cuencos, platos y jarrones. Esta técnica requiere habilidad y coordinación, así como un profundo conocimiento de las propiedades de la arcilla utilizada.

MODELADO EN TORNO
La técnica del torno es uno de los métodos más fascinantes y gratificantes en la cerámica. Si eres principiante y deseas aventurarte en este arte, aquí tienes una guía paso a paso que te ayudará a comenzar tu camino en el uso del torno de alfarero.
Corta la Arcilla: Toma una porción de arcilla del tamaño de una pelota de tenis (aproximadamente 1 kg es un buen punto de partida).
Amasa la Arcilla: Amasa la arcilla para eliminar las burbujas de aire y conseguir una textura uniforme. Esto también ayuda a que sea más manejable en el torno.
Centrado de la Arcilla
Coloca la Arcilla: Haz una bola con la arcilla y colócala en el centro del plato del torno.
Humedece tus Manos: Usa agua para humedecer tus manos y la superficie de la arcilla para facilitar el proceso.
Enciende el torno a baja velocidad.
El proceso de elaboración consistiría en primer lugar en tornear el vaso de forma manual, y culminando en un acabado que le dotaría de la forma y el tamaño deseado. A continuación, el vaso quedaría posicionado de forma invertida, para que el alfarero pudiese trabajar el pie y la base.
Centrar la Arcilla: Con ambas manos, presiona la arcilla hacia abajo y hacia el centro. La idea es formar un montículo centrado en el eje del torno. Esto puede llevar tiempo, pero es esencial para lograr una forma uniforme.
Formación de la Pieza
Aplanar la Parte Superior: Una vez centrada, presiona hacia abajo en el centro con el pulgar, creando una depresión. Este será el fondo de tu pieza.
Levantamiento de las Paredes: Usa tus dedos para empujar suavemente hacia afuera y hacia arriba, levantando las paredes de la pieza. Mantén una presión uniforme y ajusta la velocidad del torno según sea necesario.
Ajusta la Forma: Continúa moldeando la arcilla hasta lograr la forma deseada (puede ser un tazón, una taza, etc.). Asegúrate de que las paredes tengan un grosor uniforme.
Refina los Bordes: Usa una herramienta de modelado o tus dedos para alisar el borde y darle la forma final.
Limpiar la Superficie: Con una esponja húmeda, limpia cualquier exceso de arcilla y suaviza la superficie.
Deja Secar: Una vez que estés satisfecho con la forma, deja la pieza en el torno para que se seque un poco, luego retírala con cuidado.
ACABADO DE LAS SUPERFICIES
Los acabados habituales de las piezas cerámicas, especialmente las realizadas en el torno no siempre tienen que tener una decoración incisa, impresa o plástica. Tampoco tienen porqué ser esmaltadas. Hay acabados en la elaboración de la piezas que pueden ser equiparables a la decoración expresa.
Con el raspado se elimina una pequeña capa de pasta, ya que el objeto suele ser cortante, en la superficie blanda de la cerámica dando la sensación de estrías.
El espatulado es un método que pretende dar brillo o lustre y conseguir un acabado fino de la cerámica. Se practica con la pieza seca, pero sin cocer, y con un instrumento duro y áspero mediante un movimiento reiterativo de frotación, dejando por ello las marcas del movimiento.
Bruñido.- El bruñido es una técnica decorativa que en alfarería consiste en frotar la superficie arcillosa de una pieza cerámica hasta conseguir una apariencia pulida y brillante, y cierta suavidad táctil, que permite cerrar el poro de la arcilla y darle a la pieza un acabado brillante, liso, suave y más impermeable.
Esto se consigue presionando y frotando la superficie con un objeto liso y duro que puede ser de madera, vidrio, metal, piedra u otro material. Bruñir puede proporcionar mucho brillo a la pieza, aunque dependiendo de la cerámica y el tipo de cocción, este brillo puede perderse.
Es importante que se realice cuando la arcilla se encuentra en lo que se conoce como estado de dureza de cuero, que es el momento en el que se encuentra parcialmente endurecida, pero aún conserva un grado de humedad. Si está demasiado blanda, la pieza podría deformarse por la presión ejercida durante el proceso de bruñido. Por el contrario, si está seca del todo, la superficie puede quebrarse.
Pulido.- El pulido termina de comprimir las partículas de arcilla en una acción de pulimentado y puede contribuir a que la arcilla sea menos porosa. Es un proceso simple y eficaz, pero consume mucho tiempo. Además el pulido se suele hacer después del bruñido.
Una pieza lisa es más fácil de pulir que una con textura. Si aplicamos una capa de barbotina de la misma arcilla y después bruñimos y pulimos la superficie se obtiene una superficie lisa.
Una pieza modelada a manos mediante pellizco o urdido puede pulirse ennel torno utilizando una tiradera metálica. Va mejor si en el torno se invierte el giro para que las partículas se compacten en sentido contrario.
Queremos destacar que una decoración incisa que atraviese la zona bruñida y pulida deja un acabado perfecto al intercalar brillo y cierta opacidad por la decoración. Esta es una técnica habitual en la cerámica prehistórica que estudiamos en el curso.
DECORACIÓN
¿Qué es la decoración de una pieza?
Ornamentación, embellecimiento, adorno, expresión narrativa... La humanidad ha usado, desde su inicio, la decoración para realzar su medio. La decoración de la cerámica se ha utilizado ampliamente en nuestro pasado más remoto para reflejar la vida cotidiana con expresiones figurativas, realistas y esquematizadas. Las escenas consignadas en aquellas vasijas resultan, hoy en día, una valiosa fuente de información para historiador@s y arqueolog@s.
Decorar también es individualizar, identificar culturas y expresar ideas o conocimiento. También puede representar un sello de autor, como las marcas dejadas por los kerámikos romanos en sus producciones.
La arcilla es es sí misma una fuente de decoración. Para ello debemos investigar sus cualidades y podremos hacer que se comporte de maneras diferentes. Si pintamos, perforamos, hacemos impresiones, aplicamos capas de engobes para hacer texturas y la cocemos a diferentes temperaturas y algo ocurrirá. ¿qué va a pasar? ¿Hasta donde puedo forzarla?. Con cuidado para proteger el horno, haciendo las pruebas sobre soportes que ya conocemos y apuntando nuestros experimentos, surgirá un vocabulario personal, un lenguaje tanto visual como al tacto si de texturas se trata que te pondrá a prueba de forma infinita.
Decoración incisa.- Esta técnica consiste en "marcar" o "cortar" la superficie de la arcilla y permite gran variedad de enfoques. Las incisiones pueden ser sutiles o nítidas y aunque desde la prehistoria se realizan cuando la pieza está en "dureza de cuero", pueden introducirse en las distintas etapas de elaboración. Una arcilla más blanda con texturas aceptará líneas menos precisas que otra más dura y lisa. Las decoraciones campaniformes como la de la foto se realizan después del tratamiento de la pieza, especialmente el bruñido.
Decoración impresa.- En la arcilla blanda es muy fácil dejar huellas impresas, con lo que ésta es una manera ideal de empezar a experimentar con la decoración de texturas.
Cuanto más dura esté la arcilla menos profunda es la impresión. Una manera interesante de trabajar con impresiones es aplicar textura a planchas de arcilla blanda y construir con ellas a medida que se endurecen.
Una impresión es una marca aplicada en la arcilla en dureza de cuero por una herramienta creada para ese fin. Una de las formas más habituales de realizar la decoración impresa es mediante sellos. Por tanto, consideramos un sello al objeto que hundimos en la arcilla para dejar una impresión.
Los sellos pueden ser naturales o fabricados y suelen ser pequeños ya que necesitan tener una forma y un tamaño cómodos para sujetarlos con firmeza.
Una de los sellos naturales más antiguos que se conocen son las conchas marinas, las yemas de los dedos y las uñas.
Decoración con rodillos.- Esta técnica emplea una gama de instrumentos que se hacen girar por encima de la superficie de la arcilla para crear texturas y diseños. Se pueden adquirir en las tiendas de suministros para ceramistas, improvisarlos con elementos de máquinas o juguetes o hacerlos con nuestras propias manos.
Decoración por calado.- En el taller, "calado" significa atravesar la arcilla por completo hasta hacer una perforación y es necesario mucho cuidado para no debilitar la pieza. La idea de que el calado es una técnica muy fácil choca con la certeza de que requiere habilidad desarrollada con la práctica, pulso firme y una vista excelente para el diseño y la simetría.
Para trabajar de esta forma de decoración es necesario que la consistencia de la pieza sea homogénea y tenga una humedad suficiente para poder hacer las perforaciones pero no tan blanda que no resista la presión de la cuchilla.
En la cerámica actual el calado y el perforado tienen objetivos de expresión plástica mas allá de la función que podrían tener en la cerámica utilitaria, la variedad de ejecución de estas técnicas es casi infinita, solo limitada por la imaginación de los ceramistas.
Algunos calados, además de decorativos son necesarios, ya que permite un flujo de aire a través de paredes, incensarios o pebeteros de incienso, pomas de olor, rociadores, rejillas y otros elementos arquitectónicos de ventilación, y varias partes de los sistemas de calefacción.
El calado en cerámica es más propio en Oriente que en Occidente (aunque existen excepciones, como los cedazos o tamices, claramente). La cerámica coreana fue especialmente aficionada a la técnica del calado desde época antigua. Se usó poco en la cerámica europea hasta el siglo XVIII, cuando se popularizaron los diseños de celosía en la cestas de cerámica rococó, y más tarde en las bandejas de plata inglesas.
Decoración en el torno.- Una de las maneras más directas de decorar es incluir la misma en el proceso de elaboración de la pieza. Las marcas son interesantes por sí mismas y armoniosas con la forma de la pieza de un modo único.
Aplicar un punzón, un peine, un vaciador o cualquier otra de las herramientas que tenemos en el taller, modifica la línea de la pieza y deja una impronta que sirve a modo de decoración.
También usando el pincel aplicando el engobe o esmalte en un punto que, con el giro, se desarrolla en toda el perímetro de la pieza. Esta técnica, que llamamos filetear, es usada habitualmente en la decoración del Curso de Cerámica Histórica.
En la imagen, decoración a pincel en la torneta o torno lento de una pieza de cerámica romana de tradición indígena tipo cluniense.
La utilización de la rueda o torno, facilita la elaboración d elíneas regulares en la pieza.
COCCIÓN
Cocción reductora y carbonación
La "cocción cerámica en túmulo" es una técnica prehistórica para proteger las piezas de cerámica del fuego directo intentando alcanzar unos 600º. Dentro de estos túmulos se introducen materiales como hojas, serrín o papel que crean una atmósfera reductora al cocerse, lo que genera efectos decorativos en la pieza. El exterior es cubierto con bosta de ganado que sella bastante la zona de cocción. Este efecto de cocción reductora se llama carbonación.
Por tanto se puede definir la carbonación como una técnica de cocción que utiliza combustibles orgánicos y que producen efectos de reducción o carbonización en la arcilla, resultando en colores negros o grises
Cocción oxidante
La cocción oxidante se crea cuando entra en el horno mas oxigeno que combustible. Es el tipo de cocción cerámica que reserva, dentro del horno, una cantidad excedente de oxígeno libre que permite la completa combustión y oxidación de los minerales y materiales de la pasta. Esto se consigue con una corriente o tiro de aire que evita que el fuego se ahogue y genere humo. La cocción oxidante consigue por lo general, pastas de color anaranjado o rojo intenso, aunque también marrón de diversas tonalidades, dependiendo de los componentes de la arcilla.
Cocción Neutra
La atmósfera neutra es la que se produce en un horno eléctrico, la electricidad es limpia así que no tienes mas oxigeno ni mas combustible, es la cocción mas fiable si quieres hacer piezas que siempre salgan igual.
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