EN EL TALLER: EL TORNO Y LAS FORMAS BÁSICAS

Una de las cosas en la que más insistimos en los talleres de iniciación al torno es que es una herramienta que necesita tiempo y práctica. Hay que repetir los procesos una y otra vez  hasta conseguir dominar la técnica y después, seguir la práctica para no perder finura.

Al fin y al cabo, se trata de usar una serie de posiciones de las manos que se repiten en casi todos los momentos de creación y cuya mayor dificultad es controlarlas a nuestra voluntad. Vanos a ver cómo lo hacemos.

Lo primero que debemos hacer con la arcilla que vamos a llevar a la rueda es un buen amasado para evitar que queden burbujas de aire en el interior. Así evitaremos que se deforme en el torno o que reviente la pieza en el horno. Un buen truco, una vez amasada la pella es darle una forma regular (sin grietas) y cónica. Después la colocamos en el centro del disco aprovechando los círculos concéntricos que suelen tener.

Ahora comenzamos a trabajar la arcilla centrándola con ambas manos. Para ello, bloquearemos las palmas de las manos sobre la pella y tendremos que conseguir que nuestras manos no se muevan, sino que es el barro el que tiene que adaptarse a nuestras manos hasta quedar completamente centrado.

La mayoría de las piezas se forman desde un cilindro creado al inicio y a partir de ahí, abrimos la pella empujando con los pulgares hacia abajo. 

Para adelgazar la pared que henos creado, debemos llevar la arcilla desde abajo hacia arriba con los dedos índice de ambas manos. En este paso es vital controlar que los dedos vayan parejos y firmes, pues adelantar uno sobre el otros a la vez que presionamos, puede "pinzar" la pared de nuestra pieza y deformarse.

El resultado debería ser un cilindro de paredes verticales y finas. Una especie de vaso.

Si queremos una forma cuenquiforme, empujamos ligeramente con la mano del interior hacia fuera controlando el proceso con el dedo índice de la otra mano, por el exterior. Podemos ir disminuyendo la velocidad del trono a medida que las paredes sean más delgadas para controlar el proceso más fácilmente.

Una vez acabada la forma precisa, pasamos una "Tiradera" o "Media Luna" para eliminar la barbotina que ha quedado en la superficie, secar la piezas y permitir que quede fortalecida.

Por último, cortamos con el alambre la base de la pieza y la separamos con cuidado del disco. A nuestra pieza la podemos colocar sobre una madera para que vaya secando.

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