CERÁMICA DE TRADICIÓN ISLÁMICA
- Técnica: Modelado a torno
- Acabado: Retorneado, bruñido, esmaltado con base de estaño, pintado con cobre y manganeso.
- Modelo de referencia: Vasos de época califal
MODELADO EN TORNO
La técnica del torno es uno de los métodos más fascinantes y gratificantes en la cerámica. Si eres principiante y deseas aventurarte en este arte, aquí tienes una guía paso a paso que te ayudará a comenzar tu camino en el uso del torno de alfarero.
Corta la Arcilla: Toma una porción de arcilla del tamaño de una pelota de tenis (aproximadamente 1 kg es un buen punto de partida).
Amasa la Arcilla: Amasa la arcilla para eliminar las burbujas de aire y conseguir una textura uniforme. Esto también ayuda a que sea más manejable en el torno.
Centrado de la Arcilla
Coloca la Arcilla: Haz una bola con la arcilla y colócala en el centro del plato del torno.
Humedece tus Manos: Usa agua para humedecer tus manos y la superficie de la arcilla para facilitar el proceso.
Enciende el torno a baja velocidad.
Centrar la Arcilla: Con ambas manos, presiona la arcilla hacia abajo y hacia el centro. La idea es formar un montículo centrado en el eje del torno. Esto puede llevar tiempo, pero es esencial para lograr una forma uniforme.
Formación de la Pieza
Aplanar la Parte Superior: Una vez centrada, presiona hacia abajo en el centro con el pulgar, creando una depresión. Este será el fondo de tu pieza.
Levantamiento de las Paredes: Usa tus dedos para empujar suavemente hacia afuera y hacia arriba, levantando las paredes de la pieza. Mantén una presión uniforme y ajusta la velocidad del torno según sea necesario.
Ajusta la Forma: Continúa moldeando la arcilla hasta lograr la forma deseada (puede ser un tazón, una taza, etc.). Asegúrate de que las paredes tengan un grosor uniforme.
Refina los Bordes: Usa una herramienta de modelado o tus dedos para alisar el borde y darle la forma final.
Limpiar la Superficie: Con una esponja húmeda, limpia cualquier exceso de arcilla y suaviza la superficie.
Deja Secar: Una vez que estés satisfecho con la forma, deja la pieza en el torno para que se seque un poco, luego retírala con cuidado.
DECORACIÓN DE LAS PIEZAS
Decoración incisa. Tanto el Diccionario de términos de arte de Fatás y Borrás, como el Diccionario de términos cerámicos y de alfarería de Antonio Caro Bellido, siguiendo a Gómez-Moreno, definen las técnicas de incisión como conjunto de «cortaduras o entalles» realizados presionando o hendiendo el barro antes de cocerlo, cuando «está a punto de oreo».
La decoración plástica consiste en la aplicación de rollos, mamelones o pequeñas asas a la pieza cuando se encuentra en dureza de cuero.
El esgrafiado en las piezas. La cerámica esgrafiada. Pequeñas maravillas de nuestro pasado andalusí.
El mundo andalusí destacó, entre otras cosas, por la proliferación de ricas obras de artesanía que partiendo, en muchos casos, de gustos estilísticos orientales, desarrolló un estilo propio llegando a alcanzar altas cotas de calidad en muchas de ellas: tejidos, cuero, yeserías, marfiles, orfebrería, taracea y por supuesto la cerámica, son algunas de las artesanías que nos ha legado nuestro pasado islámico. Dentro del mundo de la cerámica, siendo aquella que por las características de sus materiales mejor conocemos, hoy venimos a reseñar aquellas que fueron decoradas con la técnica del esgrafiado, una técnica que personalmente creo destaca por su belleza y elegancia.
Para el caso andalusí, la técnica del esgrafiado consistió en la cubrición de objetos cerámicos, en su mayoría jarritas o jarritos de arcillas claras, con una capa de óxido de manganeso. Esta capa de óxido es “arañada” con un buril, conformando diferentes motivos decorativos, en momentos anteriores a la cocción.
El esgrafiado aparece en territorios andalusíes durante el siglo XII, coincidiendo con el final del periodo almorávide y durante todo el periodo almohade perdurando hasta el siglo XV en territorios del Reino de Granada y sobre todo en áreas bajo influencia o dominio merinida, por lo que parece ser una técnica vinculada con estas dinastías norteafricanas que imponen su dominio en los territorios andalusíes de la Península Ibérica.
El área de distribución de estas cerámicas se concentra sobre todo en el Levante y Murcia aunque se expanden desde Mallorca hasta zonas del Algarve y algunas localizaciones del Norte de África como Ceuta, siendo más escasos los hallazgos en el interior peninsular. Esta técnica decorativa va desapareciendo paulatinamente según avanza la conquista cristiana.
Decoración a pincel de pigmentos, esmaltes y barbotinas
En este curso se analizaron las características, manejo y cuidados de los diferentes tipos de pinceles, pinceletas y brochas, además de conocer las diferentes técnicas tradicionales para el dominio de la pincelada.
Los esmaltes cerámicos en la tradición islámica son famosos por su belleza y complejidad, utilizando diversas técnicas para crear piezas únicas. Se caracterizan por el uso de colores vibrantes como el azul cobalto, verde esmeralda, amarillo ocre y blanco brillante, obtenidos de pigmentos minerales y esmaltes naturales. La técnica del esmalte con estaño, que produce un efecto opaco y blanco, fue una innovación importante que se extendió desde el mundo islámico hacia Europa. Además, la cerámica islámica a menudo presenta decoraciones geométricas, motivos vegetales (ataurique), inscripciones caligráficas y diseños de lacería.
Técnicas y Materiales:
- Esmalte con estaño: Un esmalte opaco blanco que se obtiene agregando óxido de estaño a la mezcla.
- Esmalte con reflejos metálicos: Una técnica que crea efectos brillantes y dorados, a menudo con diseños de animales, figuras o caligrafía.
- Engobe: Una capa de arcilla diluida, a veces coloreada, que se aplica entre la pasta y el esmalte para ocultar imperfecciones o crear decoraciones.
- Pigmentos: Se utilizaban óxidos metálicos para obtener los diferentes colores, como cobalto para el azul, manganeso para el negro y marrón, hierro para el rojo, cobre para el verde y turquesa, y antimonio para el amarillo.
Decoración:
- Motivos geométricos: Patrones intrincados y repetitivos, como estrellas y polígonos, que a menudo se entrelazan en diseños de lacería.
- Ataurique: Dibujos vegetales estilizados, como hojas, flores y ramas, que se integran en los diseños.
- Caligrafía: Versículos del Corán o frases auspiciosas, a menudo en escritura cúfica, que se incorporan a la decoración.
- Cuerda seca: Una técnica en la que se delimitan las zonas de color con líneas de óxido de manganeso.
Influencia:
La cerámica islámica influyó en la cerámica europea, especialmente en la técnica del esmalte con estaño y en algunos estilos decorativos.
La cerámica de los periodos fatimí, ayubí y mameluco en Egipto y Siria fue muy influyente en la producción de cerámica con esmalte monocromo.
La cerámica de la época selyúcida, especialmente la de tipo mina'i (esmalte sobre cubierta), imitaba la delicadeza de los manuscritos miniados.
En resumen, la cerámica islámica es un arte complejo y sofisticado que combina técnicas de esmaltado avanzadas con una rica tradición decorativa, dejando un legado duradero en la historia del arte cerámico.
Uno de los objetivos principales del taller es difundir la cerámica tradicional de origen islámico del territorio y que tanto profesionales como aficionados conozcan cuales son las técnicas utilizadas para conseguir piezas tradicionales.
COCCIÓN OXIDANTE
Las piezas de esta fase del curso, son cocidas en un ambiente que reserva, dentro del horno, una cantidad excedente de oxígeno libre que permite la completa combustión y oxidación de los minerales y materiales de la pasta. Esto se consigue con una corriente o tiro de aire que evita que el fuego se ahogue y genere humo. La cocción oxidante consigue por lo general, pastas de color anaranjado o rojo intenso, aunque también marrón de diversas tonalidades, dependiendo de los componentes de la arcilla.












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